Debate: Solidaridad entre Perú y Alemania

La Infostelle Perú quisiera impulsar un debate sobre como se pueden concebir lazos de solidaridad y de parteneriado entre peruanos y alemanes. En los siguientes números de nuestro boletín InfoPeru vamos a pedir colaboraciones sobre el tema a amigos peruanos y alemanes. También nos alegramos si alguiéno nos quiere escribir y aportar al debate espontáneamente. También pueden usar la función de comentario después de los artículos.

Esperamos que podamos dar inicio a un intercambio fructífero y concreto,

Infostelle Peru

 

Aporte al debate No 4: Solidaridad entre pueblos

La solidaridad entre pueblos ha surgido al considerar la urgencia de necesidad de apoyo de un pueblo, que tiene una problemática muy grave de violencia y de necesidad alimentaria y sanitaria; o que sus instituciones no funcionan; o que está sufriendo de violación los derechos humanos de sus miembros o que tiene menos recursos que otro. Todas estas situaciones han generado la potenciación de la generosidad de pueblo que está mejor y que ha querido compartir en algo o en mucho su bienestar con el pueblo. que está necesitado.

En los últimos casi 60 años el pueblo alemán sea de manera directa o a través de instituciones civiles creadas para dar apoyo o de su Estado ha compartido con el pueblo peruano recursos financieros, técnicos, así como la colaboración de personas concretas que han venido a compartir la vida con poblaciones necesitadas o a reforzar el funcionamiento de las instituciones y el desarrollo de capacidades de grupos. Todo lo mencionado se ha desarrollado a partir de programas, proyectos y de asistencia técnica.

Grupos del pueblo alemán también han colaborado de manera permanente a sensibilizar a grupos interesados y a la opinión pública interesada sobre las diferentes problemáticas que ha vivido el Perú en las últimas décadas.
Todo este trabajo ha posibilitado desarrollar equipos de trabajo social y comunidades de trabajo locales, potenciar organizaciones, desarrollar liderazgos y a la vez ejecutar proyectos de desarrollo local, así como programas para un mejor diseño y perfilamiento de algunas instituciones públicas y de plataformas de sociedad civil.
Algo muy importante en que se avanzado, a partir de dichas contribuciones y la de otros pueblos con más recursos económicos que el nuestro, es que se ha logrado perfilar un liderazgo de sociedad civil local, nacional y hasta continental en algunos casos. Y que a pesar de debilidades y vaivenes producidos por determinados contextos y cambios políticos va realizando y animando un trabajo de movilización e incidencia socio-política en aras de mantener la vida democrática, la vigencia de los derechos a partir del seguimiento de las políticas públicas,el planteamiento de alternativas y la denuncia de la violación de los derechos en su sentido integral.

Quizás es tiempo de evaluar los esquemas de solidaridad y de cooperación para perfeccionarlos y tener desde las organizaciones de la sociedad civil peruana un rol más activo en su redefinición y adecuación al contexto actual y para pensar nuestro rol hacia los otros países incluyendo a lo que hemos considerado que tienen más recursos que nosotros para el apoyo pero que sin embargo también viven muchos problemas.

Pienso que hay dos cursos de acción a considerar en esa redefinición y adecuación en el contexto actual.

En primer lugar debemos empezar a visualizar de manera más cotidiana los problemas que tenemos en común y las amenazas que tenemos como humanidad integrante de un solo planeta, de una casa común. Digo de manera cotidiana pues hay ya redes de sociedad civil globales que van procesando las amenazas en curso.
Entre esos problemas tenemos el reto del cambio climático que amenaza la vida del planeta en los siguientes años. También la gran movilidad humana debida a problemas de violencia por conflictos armados, a problemas de violación de derechos por autoritarismo y la que gradualmente va dándose por los efectos del cambio climático.
Hoy además se van visualizando mucho mejor en todos los países los impactos en los derechos civiles, sociales y económicos producidas por la presencia de la gran corrupción y las economías subalternas que son reforzadas por la existencia de paraísos fiscales, offshore y tratados de comercio e inversión que hacen disminuir los controles y la regulación o simplemente las hacen desaparecer.

Por otra parte, se va identificando el avance de lo que se ha comenzado a denominar ideología neoconservadora, la que, a partir de enunciados de defensa de la vida, de la familia y de un modo de vivir determinado o cultura se empieza a desvalorizar a los que no encajan o no asumen sus enunciados considerados como únicos.
Todas las situaciones mencionadas no son problemas o retos exclusivos de los países pobres o llamados países en desarrollo, son ahora problemas y retos que tienen todos los países del mundo. Es importante hacer notar y reafirmar que todos sufrimos los impactos de las políticas neoliberales en cuanto disminución de servicios sociales y de remuneraciones, las que a la vez están interconectadas de una u otra maneras con los retos y problema antes enunciados. La globalización de las comunicaciones nos ayuda a visualizar todo lo mencionado.

En segundo lugar es importante comenzar a incidir para que fondos de los Estados de nuestros países, llamados países en desarrollo, también colaboren con programas y proyectos que ayuden a consolidar el tejido social en defensa de los derechos y la democracia.

Lo importante sería avanzar en institucionalizar como se hizo en Europa en contar fondos del Estado que se otorguen para la gestión de asociaciones que tienen la experiencia en ese trabajo y la voluntad para hacerlo o que se creen nuevas asociaciones para ello. Es ese un reto para el funcionamiento de la democracia también en que lo privado ,lo público y lo social deben convivir, interactuar y regularse .

Rómulo Torres (Director de la ONG Forum Solidaridad Perú, miembro del comité directivo de la red LATINDADD)

 

Aporte al debate No 3: Revalorar lo propio

Muchas veces dicen que el “maldito gringo” tiene la culpa por el estado difícil de Latinoamérica. Pero eso es solo una parte de la verdad. Jan Doria opina: este continente es dueño de su propio destino – y debe emanciparse de Europa.

¿Por qué los países pobres son pobres y los ricos son ricos? Hay abundantes teorías para explicar las diferencias en el desarrollo de las naciones, también se puede cuestionar al propio término del “desarrollo”. Pero todas estas teorías divergen entre dos extremos: a un lado están las teorías endógenas que buscan las razones por la desigualdad en los propios países, y al otro lado están las teorías exógenas que las buscan en el afuera. Entre las últimas hay la teoría de la dependencia, pues la idea de que los países del “sur global” no se han independizado de una dependencia (neo)colonial de los poderes del “Oeste”, entre ellos también está Alemania. Sin duda esta teoría no carece de popularidad dentro de la Infostelle. Sin embargo, ahora esta misma institución ha iniciado un nuevo debate sobre la “solidaridad”, y uno debería agregarla: no es todo blanco y negro.

Para adelantar la conclusión ya: en primer lugar, solidaridad significa acabar una larga tradición de intervenciones imperiales en la política de los países latinoamericanos. Alemania debería acabar dictando al Perú cómo debe desarrollarse, y al otro lado, el Perú debería acabar orientándose en Alemania, Europa y los EE.UU. como los grandes ejemplos a seguir.

Dicho esto ya podríamos finalizar. Es por eso que normalmente tengo mucha precaución cuando me preguntan por mi opinión acerca de la política interior de cualquier país sudamericano. Pero como bien me dijo una latina hace poco, ya viví casi dos años en este continente y ya no puedo simular que no tenga opinión alguna acerca de algunas cuestiones.

En la última edición del InfoPerú, César Bazán Seminario explicó las diferencias en el desarrollo de manera clásica con el “orden mundial injusto”. Sin duda tiene algo de verdad y yo mismo soy uno de los que sacan su provecho de este orden. Y sin embargo, es solo una parte de la historia.

Para decirlo de una manera un poco radical: no sirve para nada siempre mostrar con el dedo moral al “maldito gringo” que invadió Latinoamérica hace 500 años y que se ha quedado allá hasta el presente. Esta argumentación construye una presión moral a los gringos y al mismo tiempo niega la responsabilidad latina por los problemas causados en el propio país. Porque sí hay también en el propio país razones para las diferencias de desarrollo, los cuales se deben superar allá con los propios métodos de su propia población. Quisiera mencionar dos de ellas: el ámbito de la productividad, de la investigación y del desarrollo y el de la educación y la cultura.

En el 2016, el CONCYTEC presentó el informe “Política Nacional para el Desarrollo de la Ciencia, Tecnología e Innovación Tecnológica”. Según él, el Perú invirtió solamente el 0.08 % de su PIB en investigación y desarrollo (I&D) en el 2016, mientras que el promedio en los países miembros de la OSCE estuvo en 2.38 %.
El informe no se limita a cifras sino también cuenta la historia de los ejemplos de Corea, Japón y China: quien quiere llegar a un crecimiento económico sostenible tiene que invertir en investigación y desarrollo y en el capital humano. Por supuesto, partes de la política y sociedad peruana ya han reconocido este mecanismo, pero hasta hoy en día, el modelo económico peruano se basa demasiado en la explotación de recursos nacionales. Productos no procesados son lo que el Perú puede vender de manera mejor en el mercado mundial, y ahí los consumidores y políticos alemanes deberían pensar en su propia responsabilidad en respecto a las diversas barreras aduaneras, sanitarias y comerciales que la misma Infostelle ya criticó tantas veces.

Pero para el segundo aspecto Alemania no tiene la culpa: la cultura y la educación. Muchas veces se dice que hablar de razones culturales para explicar diferencias de desarrollo sea racista. Pero no sirve para nada cerrar los ojos ante la impuntualidad, informalidad e irresponsabilidad en todos los niveles del estado y de la sociedad, los cuales se aceptan sin preocupación alguna. En Sudamérica falta la capacidad esencial de pensar y planificar al largo plazo, de calcular las consecuencias futuras del propio actuar. Por ejemplo, el estado peruano no está capaz de hacer una planificación financiera para una duración de diez años. En el mundo del trabajo domina una orientación en las jerarquías, y demasiadas veces, los procesos se dan de arriba por abajo y no de abajo por arriba. Y en la vida diaria reina una cultura de la ausencia de reglas que sin dudas también se funda en la falta de ejemplos. “Si todo el mundo le saca la vuelta a la ley, ¿por qué voy a ser yo el único tonto que cumple?”, preguntó una vez Luis Davelouis en su columna en la República.

Todos estos argumentos no son nuevos como tampoco la teoría de la dependencia lo es. Pero ellos muestran: también existen razones endógenas para diferencias de desarrollo, y es la responsabilidad propia de los habitantes de cada país eliminarlas. Si pues la solidaridad significa que Alemania debería abstenerse de recomendaciones sabiondas, lo mismo significa al revés que el Perú debería revalorar más sus propios recursos culturales. Un ejemplo para ello podría ser la política de Evo Morales. Según el Documento Nacional de Lenguas Originarias, en Lima viven acerca de un medio millón de quechuahablantes, pero no se escucha su lengua en las calles, por lo menos no en el centro. ¿Por qué no? Porque la élite de Lima tras mirar tanto a Europa y EE.UU. declara su propia diversidad lingüística como “atrasada”. De igual manera se escucha muchas veces que la diversidad lingüística en Europa sea mucho más alta y que por eso el aprendizaje de idiomas extranjeras tenga un valor más alto allá. Pero eso no es cierto: según la base de datos lingüística “Ethnologue”, solamente un 4 % de las lenguas del mundo son originarias de Europa, que con estas cifras representa al continente con la diversidad lingüística más baja. Al contrario, un 15 % proviene de las Américas. Solo es que la dominación del español como “lingua franca” latinoamericana nos hace creer que no haya diversidad en este continente – y es esta imaginación falsa que lleva a que pocos quieren aprender estas lenguas.

¿Qué aportes más podría dar este continente en un mundo globalizado? ¿Hay algo de lo que uno como latino puede estar orgulloso? Claro que sí. En el ámbito cultural solo habría que pensar en la diversidad musical y, sobre todo en el Perú, culinaria, pero también la ya mencionada cultura del “dejar pasar” tiene sus ventajas cuando se trata de superar flexiblemente desafíos espontáneos, así como lo propuse en mi último artículo.

En el ámbito de la iglesia uno podría pensar en la teología de la liberación que – ¡empezando en Lima y en Medellín! – hizo su camino del “fin del mundo” hasta la sede de Pedro en Roma, donde hoy ya es dogma cuasi-oficial. Y la historia todavía no termina: en Octubre de este año tendrá lugar el histórico sínodo del Amazonas del cual uno puede esperar nuevos aportes para solucionar la crisis climática, un efecto del capitalismo occidental.

Al fin, me espero para Latinoamérica una revaloración más fuerte de lo propio, de lo que diferencia este continente de Europa. La solución para Latinoamérica debe venir de los propios latinos, no se la puede importar del extranjero. Algunas ideas ya se mencionaron en este artículo, ahora hay que agregarles más. Pero sobre todo se necesita un nuevo coraje de decir “Yo soy latino, y soy orgulloso serlo, a pesar de todas las dificultades. Porque mi país y mi continente le aportarán algo al mundo que ningún otro país sabrá darle”.

Jan Doria (estudiante de ciencias de la comunicación y de romanística en la universidad de Tubinga, fue estudiante de intercambio  en la PUCP).

 

Aporte al debate 2: ¿Cómo pueden ser los alemanes solidarios con lxs peruanxs?

La primera vez que escuché el concepto Solidaritäts- Arbeit fue en Alemania hace aproximadamente nueve años y no entendí qué significaba. El concepto me era extraño. Nunca lo había utilizado en mi trabajo como activista de derechos humanos para explicar lo que hacía con organizaciones de base ronderas, quechuas o vecinales. Menos lo había usado para explicar mi trabajo con funcionarixs públicxs, como jueces, policías o congresistas.

Solidaridad alemana con lxs peruanxs. ¿Qué significa eso? Aquella ocasión hace nueve años pensé también: si yo soy peruano, entonces ¿puedo ser también beneficiario de la solidaridad alemana? Por el contrario ¿pueden lxs peruanxs ser solidarixs con lxs alemanxs? ¿Qué signfica para el ciudadano de a pie alemán ser solidario con el Perú? ¿Qué significa para Infostelle Peru el Soliaritätsarbeit? En las siguientes líneas retomo esas preguntas e intento formular algunos comentarios críticos al concepto Soliaritätsarbeit.

Desde mi punto de vista, el orden mundial es un orden injusto. Las relaciones entre las personas y los países están fuertemente marcadas por la desigualdad. En ese sistema mundo, donde todxs vivimos y estamos interconectadxs, el Perú se encuentra en la periferia, mientras Alemania en el centro. Eso lo aprendí de la teoría de la dependencia y lo trabajo actualmente desde una perspectiva decolonial. De ese modo, cuando alguien habla de solidaridad de personas del Norte a favor de personas del Sur, pienso inmediatamente en ese contexto de relaciones de poder globales y desiguales, donde Alemania a está a la cabeza de la cadena alimenticia, mientras que Perú mucho más abajo. En dirección vertical, la solidaridad cobra el sentido de la retórica de la salvación, que estaba presente ya en tiempos coloniales y que aún ahora está vigente: lxs europexs traen la salvación para lxs indixs. Esta salvación ha tenido varios nombres a lo largo del tiempo, por ejemplo dios cristiano, civilización o desarrollo.

Evidentemente este significado de Solidaritätsarbeit no es el que comparte Informatiosstelle Peru. Si lo compartiera, entonces yo no sería un miembro activo de esta asociación alemana. Pero la historia de las relaciones entre la solidaridad del Norte con el Sur y concretamente la historia del concepto Solidaritätsarbeit es mucho más larga que la historia de Infostelle Peru. La retórica de la salvación la vemos hoy aún vigente en el discurso de los medios alemanes, que alimentan la cultura de lxs ciudadanxs alemanxs de a pie. Con su omisión, los medios repiten el mensaje de que América Latina no es importante. Salvo algunos pocos portales web especializados, como Amerika 21, InfoPeru, Ila, Lateinamerika Nachrichten, casi no hay noticias sobre Perú en la prensa alemana. Y cuando los medios reportan se trata muchas veces de noticias banales. Como por ejemplo, en el 2017, mientras el país se ahoga por las terribles inundaciones producto del Fenómeno del Niño, los medios Spiegel, Berliner Zeitung y otros publicaron la noticia de que nueve cocodrilos se habían escapado de un zoológico en el Perú. Por otra parte, a veces se encuentran artículos interesantes o entrevistas sobre América Latina, como la que le hicieron a Lula Da Silva en enero de 2018 en Die Zeit. Pero normalmente los medios alemanes refuerzan un mensaje sobre América Latina: poco importante, exótica y corrupta. El paso siguiente dentro de la retórica de la salvación es la consecuencia lógica: si en un país nueve cocodrilos se escapan del zoológico, aquel país necesita la solidaridad de los países más favorecidos.

Dentro de la retórica de la salvación ¿cómo puede un peruanx ser solidarix con lxs alemanxs? No tengo idea. Pero en Infostelle Peru la situación es diferente. Entre nosotros no se comprende la Solidaritätsarbeit en su lógica de salvación. Nosotros pensamos que el trabajo es de doble vía, de dar y recibir. Quizá por eso, Infostelle se ubica la periferia del Norte. No somos partícipes del mainstream de la cooperación internacional, sino que criticamos los intereses de Alemania allende mares. No reproducimos el discurso mediático que exotiza al Perú, sino que tenemos nuestro propio medio de comunicación InfoPeru. Trabajamos conjuntamente con personas concretas en Perú y apoyamos sus luchas por mejores condiciones de vida. En el contexto de Infostelle y en dirección horizontal, lxs peruanxs podemos ser solidarixs con lxs alemanxes. Ejemplos de ello son lxs peruanxs que participan activamente en la asociación alemana Infostelle, lxs expertxs peruanxs que cada año invitamos a nuestro Peru-Seminar, etc.

Aunque Infostelle Peru vive su propia práctica del Solidaritätsarbeit, lo cierto es que el contexto alemán está marcado por la retórica de la salvación, que impacta también en lo que se entiende comúnmente por solidaridad. En consecuencia, yo tomaría partido por dejar de usar el concepto Solidaritätsarbeit y lo reemplazaría por uno que explique mejor a la sociedad alemana qué es lo que hace Infostelle Peru. Más allá de eso, uno de los grandes retos de Infostelle, claro está, es intensificar su lucha contra la retórica de la salvación y señalar tanto a la sociedad civil como al Estado alemán sus prácticas de dominación encubiertas con sus relaciones “solidarias” con el Perú.

César Bazán Seminario

 

Aporte al debate No 1: Solidaridad, ayuda, parteneriado

Cuando le cuento hoy a jóvenes alemanes o peruanos sobre la Infostelle Perú, que es una red de grupos de solidaridad con el Perú,muchas veces me preguntan: Qué es esto, un grupo de solidaridad ?

Para tener un poco de historia: la Infostelle Perú fue fundada hace 29 años por personas que habían estado como cooperantes en el Perú o que tenían algún vínculo con el Perú. En este tiempo existían varios grupos de solidaridad internacional que tenían como base común la solidaridad política de la izquierda de personas de los ricos páises industrializados con personas en países más pobres „en vía de desarrollo“. El conceptó nació de la teoría de la dependencia: los países pobres son pobres, porque los países ricos son ricos. Mientras que algunos grupos de solidaridad en Alemania apoyaron a los nuevos gobiernos de izquierda en Nicaragua o Cuba en los años 70 y 80, en contra de un imperialismo estadunidense, la solidaridad de los grupos con el Perú se enfocó sobre todo en el apoyo a los grupos de Derechos Humanos durante la época del conflicto armado interno.

Desde entonces el mundo ha tomado un giro de 180 grados. Los antiguos „países en vía de desarrollo“ se llaman hoy en día „mercados emergentes“. Los voluntarios extranjeros se han convertido en expertos. La ayuda al desarrollo se llama cooperación internacional. Hasta hoy en día no tenemos una buena palabra cómo llamar a los antiguos países en vía de desarrollo: algunos hablan del Sur global (pero entonces, a qúe pertenece Australia ?), otros del Trikont (Africa, Asica, América Latina). Otros de países pos-coloniales. Y adónde poner los países de la antigua Unión Soviética o China ?

Pero también en Alemania han habido fuertes cambios: la brecha entre pobres y ricos se ha abierto más, viejas seguridades desaparecen. Pobreza, trabajo precario, trabajo por service o una sociedad de clases donde los ricos tienen sus propios colegios, clínicas y clubes y los pobres se quedan con el Estado: todo esto se encuentra cada vez más en Alemania.

Entonces la línea separadora no es aquela entre peruanos y alemanes, sino aquella entre peruanos „acomodados“ y alemanes „ac

omodados“ por un lado, y alemanes y peruanos „des-enganchados“ por el otro lado („des-enganchados“ o „caídos del sistema“ es el nuevo término que usan los alemanes para designar a la clase pobre).

Cuando se habla de solidaridad entre países, siempre resuena la palabra „ayuda“. Solidaridad significa ayuda recíproca: yo te ayudo hoy, tu me ayudarás mañana, cuando lo necesite. La base son valores y objetivos compartidos y la confianza mutua. Solidaridad suele funcionar entre familias y dentro de muy pocos Estados en nuestra tierra. Solidaridad apunta a la reciprocidad, mientras que la ayuda expresa un des-equilibrio: una parte ayuda, la otra parte recibe la ayuda. El que da ayuda adquiere poder frente al quién ayuda.

En los últimos años se ha hecho popular otro concepto más para designar a las relaciones entre los antiguos países industrializados y los países en vía de desarrollo: el concepto del partenariado. Comunidades eclesiales, colegios, universidades y municipios asumen parteneriados con sus iguales en otros países. El concepto enfoca el intercambio; aunque mucha ayuda unilateral sigue dándose bajo el nuevo concepto del parteneriado . Porque los padrones existen desde tiempos coloniales y las dos partes se han acostumbrado a ellos. Los alemanes suelen asumir el papel del „buen ayudante“, con el riesgo de convertirse en sabe-lo-todos; los peruanos, acostumrados a recibir ayuda, para dar un ejemplo, no tienen por qué buscar donantes locales para financiar a sus ONGS o pagar sus propios pasajes aéreos para visitar a los socios en Alemania.

Cómo entonces se puede convertir el parteneriado y la solidaridad entre grupos de la sociedad civil alemana y la sociedad civil peruana en una vía de doble sentido ?

Primeros proyectos pilotos indican un camino: jovenes peruanos que van a hacer un voluntariado a Alemania, asi como jóvenes alemanes lo vienen haciendo desde hace decennios en el Perú. O como grupos de la sociedad civil alemana que recogen firmas dirigidas al Pesidente Peruano para pedir el cumplimiento de derechos humanos. Veremos que , algún día no tan lejano , grupos de la sociedad civil peruana recogerán firmas para escribir al gobierno aleman, para que cumpla con sus propios estándares ambientales para con los alemanes? Cuando habremos llegado a ello, podrémos hablar de parteneriado.

Hildegard Willer